Bruxismo

¿Tienes un “inexplicable” dolor de mandíbula al despertarte?

¿Te duele la cabeza y no sabes la razón?

¿ Se te están subiendo las encías y de repente puedes ver la raíz de tu diente?

La respuesta a esto podría ser que padezcas BRUXISMO. 

¿Qué es el Bruxismo?

El bruxismo consiste en apretar fuertemente la mandíbula y apretar o rechinar los dientes, produciendo el desgaste de los mismos.

El bruxismo es una acción inconsciente; por esto se lo conoce también como una enfermedad silenciosa.

El Bruxismo es una patología que sufre aproximadamente un 80% de la población en el mundo y el Ecuador no es una excepción.

¿Quién puede padecer de Bruxismo?

Este trastorno puede afectar a adultos y a niños y puede ocurrir de día o de noche.

Los niños que tengan este trastorno mejorarán por sí solos. En el caso de los adultos, las placas de descanso pueden proteger los dientes para que no se dañen.

¿Por Qué bruxo?

La causa principal está relacionada con el estrés; sin embargo puede agravar el cuadro de afectación si tu mordida no está bien alineada (mala oclusión).

¿Qué efectos puede causar el bruxismo?

– Dolor de articulación temporo mandibular.

– Dolor muscular y/o de los huesos de la cara.

– Desgaste del esmalte dental y de los dientes

– Posibles fracturas 

– Inflamación de las encías

– Cansancio

– Fuertes dolores de cabeza.

¿Cómo se cura el bruxismo en adultos?

Debes acudir al odontólogo quien evaluará el mejor tratamiento para tí.

Entre los tratamientos más frecuentes son:

  1. Férulas de descarga oclusales: se trata de unas placas removibles muy finas (generalmente de plástico y transparentes) que se colocan en una de las dos arcadas dentales a fin de evitar el contacto entre ellas y entonces evitar el desgaste dental. Permite disminuir el bruxismo, la presión y proteger los dientes.
  2. En muchas ocasiones la recomendación será alinear tu mordida a través de un tratamiento de ortodoncia.
  3. Reconstrucción de los dientes: mediante técnicas adhesivas de última generación mínimamente invasivas con carillas dentales en la zona de los incisivos y con incrustaciones en la zona molar y premolar, se puede reconstruir la parte dental perdida.
  4. Fisioterapia: mediante ejercicios de estiramiento y masajes de los músculos del cuello, hombros y cara se puede contribuir a relajar la musculatura de la masticación. Son sesiones de masaje realizadas por parte de un fisioterapeuta especializado en zona craneal y cervical y determinadas para realizar en casa que permitirán aliviar el dolor, relajar musculatura y proteger más los dientes.